¿Qué son las neurociencias?

La neurociencia es el estudio del cerebro. El cerebro es quizá el sistema más complicado e intrincado que existe: procesa y crea casi todos los aspectos de nuestra experiencia consciente. El cerebro no es simplemente un órgano más de nuestro cuerpo: nosotros somos nuestro cerebro.

A lo largo de los años, los neurocientíficos han intentado aclarar las complicaciones y allanar los entresijos del cerebro para entenderlo mejor y, en consecuencia, entendernos mejor a nosotros mismos.

La neurociencia moderna comenzó a finales del siglo XIX con el descubrimiento de las neuronas (más adelante se habla de ello), pero el primer estudio documentado del cerebro se remonta a un jeroglífico del antiguo Egipto. Un médico de la época anotó una lista de lesiones en la cabeza, enumeró los posibles remedios y creó la primera instancia de la palabra “cerebro”.

Aunque se tardó en pasar de “cerebro” a “neurona”, los saltos en el conocimiento han sido más rápidos y frecuentes desde entonces. A continuación, repasaremos los principales componentes de la neurociencia moderna.

La neurociencia es una amalgama de disciplinas médicas, evolutivas y computacionales que fomenta una comprensión más profunda de cómo nacen los más de 85.000 millones de células nerviosas del cerebro humano, cómo crecen y se interconectan para formar los pensamientos y acciones humanas.

Datos básicos del cerebro

La corteza cerebral

El cerebro consta de varias partes diferenciadas: sobre todo el cerebro, el tronco cerebral y el cerebelo. El cerebro consta de seis áreas cerebrales que abarcan dos hemisferios. Cuatro de estas áreas pueden verse desde la vista externa del cerebro (mostrada en la imagen superior): los lóbulos frontal, parietal, occipital y temporal. Los otros dos lóbulos, el límbico y el insular, se encuentran dentro del cerebro.

La parte más externa del cerebro se llama corteza (o a veces neocórtex). Contiene una lámina de neuronas que envuelve todos los lóbulos del cerebro y tiene un grosor aproximado de 1,5 a 3 mm.

Las neuronas son los principales comunicadores del cerebro: participan en el envío de señales de una región a otra y, en última instancia, desencadenan acciones, codifican y recuperan recuerdos y crean la experiencia de estar, bueno, vivo. Una densa colección de neuronas se encuentra en el córtex y en otras zonas de los lóbulos límbico e insular. Las neuronas envían los mensajes, y una variedad de otras células – llamadas células gliales – apoyan y facilitan esta comunicación.

Algunas de las partes más cruciales y bien estudiadas del cerebro son:

  • El córtex frontal (situado en la parte delantera del lóbulo frontal) desempeña una serie de funciones cognitivas, como la atención, la toma de decisiones, la planificación de comportamientos complejos y la regulación de las acciones sociales. Es lo que se conoce como función ejecutiva.
  • La parte central del cerebro (en el lóbulo parietal, aproximadamente después del límite de la corteza frontal) está implicada tanto en el procesamiento motor (la sensación del tacto) como en la coordinación motora (el movimiento) . No son las únicas áreas cerebrales que intervienen en estos procesos, pero son las principales.
  • El córtex occipital está implicado en la percepción: cuenta con muchas capas diferentes, cada una de las cuales procesa un componente diferente que interviene en la percepción del mundo de forma visual.
  • Los lóbulos temporales se discuten en gran medida por su relevancia en el lenguaje: en el lado izquierdo del cerebro se encuentran las áreas de Wernicke y Broca, implicadas en la comprensión y la producción del habla, respectivamente (es un poco más complejo de lo que parece, pero el concepto general es válido).
  • Dentro del cerebro, hay otras regiones importantes, como los ganglios basales (un conjunto de regiones que participan en la selección de acciones), el hipocampo (que participa en el procesamiento de la memoria) y la amígdala (que participa en el procesamiento del miedo).

Hay muchas otras áreas críticas y fascinantes del cerebro que parecen estar cada vez más especializadas, dependiendo de cómo se miren (por ejemplo, la neurona “Abuela / Jennifer Aniston”), pero repasar cada una de ellas va más allá de lo que podemos abarcar aquí. Lo importante no es tanto de dónde parece surgir cada acción, sino que cada una será impulsada por múltiples componentes del cerebro: ningún pensamiento o acción es una isla.

Ramas de la neurociencia

Hay muchas ramas diferentes de la neurociencia: desde la computacional hasta la farmacológica, pasando por la neurociencia molecular y mucho más. A continuación explicaremos dos de las ramas más comunes: la neurociencia cognitiva y la conductual.

Neurociencia cognitiva

La neurociencia cognitiva se ocupa del estudio científico de los sustratos biológicos que subyacen a la cognición y los procesos mentales, y aborda cuestiones como el modo en que las funciones psicológicas/cognitivas se reflejan en la actividad neuronal del cerebro.

Los métodos típicos de recogida de datos empleados por los neurocientíficos cognitivos son la neuroimagen funcional (fMRI, PET), la electroencefalografía (EEG), la genética del comportamiento y los estudios de lesiones.

Neurociencia del comportamiento o conductual

En cambio, la neurociencia del comportamiento (también conocida como biopsicología), aborda el impacto del sistema nervioso en la atención, la percepción, la motivación, el rendimiento, el aprendizaje y la memoria y sus manifestaciones en el comportamiento humano. Los estudios de la neurociencia del comportamiento se centran en la interacción del cerebro y el comportamiento en entornos reales o simulados.

El sistema nervioso y el cerebro

El cuerpo está conectado al cerebro a través de un complejo conglomerado de células y nervios que transmite datos de ida y vuelta entre el cerebro, la médula espinal, los órganos y las extremidades. El cerebro y la médula espinal se consideran el Sistema Nervioso Central (CNS), ya que integran toda la información que llega de los sensores y efectores, y modulan la actividad del cuerpo.

En cambio, el Sistema Nervioso Periférico (PNS) comprende los sistemas somáticos y autónomos, responsables del control voluntario de los músculos esqueléticos, así como de la regulación involuntaria de funciones corporales como la frecuencia cardíaca, la digestión, la respiración, la respuesta pupilar, la micción y la excitación sexual.

Leer más: Introducción al sistema nervioso simpático y parasimpático

Aunque el PNS es distinto del CNS, existe una gran interrelación entre ambos sistemas. Por lo tanto, puede ser informativo estudiar la acción de uno de los sistemas para aprender más sobre el otro.

Conceptos básicos de neurociencia

Según la Sociedad para la Neurociencia, los siguientes “Conceptos Básicos de la Neurociencia” son los principios esenciales de esta fascinante disciplina:

  1. El cerebro es el órgano más complejo del cuerpo.
  2. Las neuronas se comunican mediante señales eléctricas y químicas.
  3. Los circuitos determinados genéticamente son la base del sistema nervioso.
  4. Las experiencias de la vida modifican el sistema nervioso.
  5. La inteligencia surge cuando el cerebro razona, planifica y resuelve problemas.
  6. El cerebro hace posible la comunicación de conocimientos a través del lenguaje.
  7. El cerebro humano nos dota de una curiosidad natural por entender cómo funciona el mundo.
  8. Los descubrimientos fundamentales favorecen la vida sana y el tratamiento de las enfermedades.

Principales áreas de investigación que aplica la Neurociencia

La aplicación de la neurociencia ha experimentado un gran crecimiento en diferentes áreas de investigación. Según Frontiers in Neuroscience, las 10 principales áreas de investigación son:

  • Psiquiatría
  • Fisiología
  • Ciencias del comportamiento
  • Farmacología, farmacia
  • Bioquímica, biología molecular
  • PsicologíaEndocrinología, metabolismo
  • Radiología, medicina nuclear, imagen médica
  • Oftalmología
  • Zoología
  • Inmunología
  • Geriatría, gerontología

Eso no quiere decir que la neurociencia no haya tenido un impacto en las aplicaciones comerciales; en áreas como la UX, las interacciones máquina-humano, el comportamiento del consumidor y el neuromarketing. Cada vez hay más casos de uso comercial que utilizan el poder de la neurociencia para obtener una ventaja competitiva.

En resumen, la neurociencia aborda todas las cuestiones relacionadas con las acciones y operaciones del cerebro, tanto antes, como durante y después de que se complete el pensamiento o el comportamiento.

Los neurocientíficos de todo el mundo se esfuerzan constantemente por aumentar la comprensión y el conocimiento de las estructuras y el funcionamiento del cerebro junto con métodos de investigación más fiables y válidos. El objetivo final es comprender mejor quiénes somos y, al mismo tiempo, permitir que la ciencia médica y sanitaria desarrolle nuevas técnicas y tratamientos para atenuar, contrarrestar o incluso curar enfermedades cerebrales como el Alzheimer o el Parkinson.

Aunque hoy en día se llevan a cabo más estudios de neurociencia que nunca, todavía estamos al principio de descubrir la magnitud de lo que el cerebro humano es realmente capaz.

En SenseLab, contamos con un laboratorio equipado con la última tecnología y profesionales capacitados para recoger bioseñales conductuales y cognitivas multidimensionales con el fin de ayudar a descifrar la fascinante complejidad del sistema nervioso humano y permitirle responder a las preguntas de investigación de hoy y de mañana a científicos y empresarios.

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